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Parque Nacional Cusuco

Localizado en la Montaña de Merendón al suroeste de la ciudad industrial de San Pedro Sula, Cusuco fue declarado como un parque nacional en 1987 por el Parlamento Hondureño, cubriendo un área de 222,23 km². La zona núcleo intocable protege los ecosistemas más altos y en más riesgo, los cuales se encuentran desde 1'800 hasta 2'242 msnm.

Poco tiempo después de la Segunda Guerra Mundial, una compañía maderera norteamericana explotó gran parte de las zonas bajas de la región de Cusuco. La principal carretera de acceso hacia Cusco fue construida durante esta época. En 1959, se detuvieron las actividades de explotación de madera, y el área completa fue declarada como un bosque de reserva, conservando así los últimos bosques primarios que aun existían en las zonas altas. Actualmente el bosque se ha recobrado, el área completa presenta una interesante mezcla de bosque primario y secundario. El parque nacional le debe su nombre al típico armadillo que fue encontrado en Centro América, el cual es localmente llamado Cusuco. Los habitantes de la región dieron el nombre al área debido a que los camiones del aserradero se veían similares a un cusuco.

En las partes bajas de la montaña de cusuco la vegetación esta formada de coníferas (bosques de pino) y bosque tropical. Cerca de los 1'500 metros comienza el bosque nublado. Los bosques nublados son montañas de bosque de hoja ancha que se encuentran desde 1'500 hasta 2'500 msnm, dependiendo de la localización topográfica. Las nubes son productos de las altas elevaciones y provoca como resultado bajas temperaturas de montaña, que sirven como un barrera natural del aire caliente y la humedad del aire del Caribe que es forzado a caer sobre las montañas. Se enfría y se condensa. El resultado son las nubes, constante neblina y llovizna.


La vegetación se ha adaptado a esto condiciones climatológicas y geográficas, como las epifitas. La epifitas son capaces de tomar agua y en algunas ocasiones hasta nutrientes del aire. Las bromelias (familia típica de la neotropics) y orquídeas (la familia de plantas más grande del mundo) son típicos ejemplos de epifitas. Algunas veces son confundidas con plantas parásitas. Las epifitas no toman los nutrientes o el agua de su planta hogar como los parásitos (por ejemplo el muérdago) hacen; ellas sólo las utilizan como un asiento. Los líquenes y los musgos cubren por completo las cortezas y el suelo; pareciera que no existen espacios sin plantas en los bosques nublados, creando una atmósfera mística y oscura.

Este parque nacional es de una valiosa importancia para las comunidades aledañas y para San Pedro Sula. La razón es el agua. Los bosque nublados son reservas de agua. Cuando las nubes cargadas de humedad chocan contra las montañas esta humedad se condensa en las hojas y tallos de los árboles, como estos están cubiertos por epifitas, la humedad es absorbida inmediatamente hasta que los organismos vegetales que cubren la corteza de los árboles llegan a su capacidad máxima de absorción y el agua comienza a deslizarse hacia el suelo siguiendo la corteza del árbol o por goteo desde las hojas. De esta manera el agua no golpea fuertemente contra el suelo evitándose así su compactación y/o erosión, facilitando el proceso de infiltración del agua en el suelo la cuál es almacenada durante el invierno. Este proceso natural de reserva garantiza el abastecimiento constante de agua a las comunidades aun durante la época seca (verano).


Durante marzo hasta mayo, uno de los sonidos típicos de la madrugada del Parque Nacional Cusuco es el monótono llamado del resplandeciente Quetzal (Pharoma-chrus mocinno), la mística y sagrada ave de los Aztecas y los mayas. Las últimas historias explican el rojo vivo del pecho del macho del quetzal era un símbolo de la vida eterna de los guerreros Mayas, que habían perecido durante las batallas cámpales contra los españoles. El Quetzal es como un signo de que los dioses venían a tomar y a salvar el alma de los guerreros. Las leyendas aztecas son casi similares, argumentando que el pecho rojo era el símbolo de la sangre del último Rey Moctezuma. El cual murió durante la conquista española. El hábitat del Resplandeciente Quetzal son los bosques nublados de Centro América.

Otra especie típica de los bosques nublados de Centro América es el Tucán Verde (Aulacorhynchuspraesinus), o el pequeño Jilguero, el cuál es reconocido por su belleza y su típico canto en las mañanas, que inspira a poetas y escritores. Una inmensa diversidad de a menudo extraños y exóticos insectos e invertebrados son el alimento de muchas aves en los bosques nublados. Para sobrevivir, ellos desarrollan nuevas y mejores forma de protegerse de la vista de sus cazadores. Los últimos de la cadena alimenticia son los inmensos pumas y los ocelotes, ellos cazan pizote, guatusa y chequeo. Los gigantescos árboles algunos de mas de 20 metros, encontrados en toda Centro América son típicos de Cusuco y dan la impresión de que se encuentra en un parque jurasico.

Cusuco dispone de un buen sistema principal de senderos. Cuatro senderos comienzan desde el centro de visitantes y ofrecen caminatas que van desde uno hasta tres kilómetros. El centro de visitantes ofrece los servicios básicos de alojamiento con servicios sanitarios. Al visitar el PN Cusuco se aprecia no solamente la belleza natural que el lugar ofrece, sino también el especial y armonioso estilo de vida de muchas de las comunidades aledañas. El visitante puede interactuar con la gente del campo, visitar plantaciones de café y otros cultivos que se dan en la zona.

Desde el principio del año 2008 participamos en un proyecto para el fomento del turismo sostenible en Honduras. Concretamente apoyamos a la comunidad de Buenos Aires en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Cusuco con el mantenimiento y la comercialización de su pequeño Eco-Albergue. Para más informaciones sobre este proyecto visite SEEP Network



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